yoga

tuve una época en la que practiqué mucho yoga, entre 2007 y 2011, podríamos decir. iba a una academia pequeña de mi barrio, que luego fue absorbida por otra escuela más grande, con varias sucursales en madrid y en otros lugares de españa. hubo un período de transición en el cual la pequeña academia siguió existiendo como una sucursal de la grande, hasta que desapareció del todo.

desde entonces he acudido a la nueva academia en ocasiones esporádicas, coincidiendo con períodos de vacaciones. pero todas las veces que he ido he notado que la gente se conocía entre sí, y la profesora que estuviera en ese momento tenía con algunos alumn@s una complicidad de la cual yo me sentía excluido. con la dueña de la antigua academia eso no pasaba, ya que era muy cercana con todos, los antiguos y los nuevos.

por eso, los buenos recuerdos del yoga los tengo asociados a aquella primera academia, que además tenía una atmósfera íntima muy especial. estaba en el sótano de un edificio de vecinos. cuando traspasabas la puerta notabas el olor a incienso, y todos tus problemas del día quedaban olvidados por un rato.

allí se practicaba la vertiente más ‘gimnástica’ del yoga, que es la que yo prefiero. al principio de la clase hacíamos unos cuantos saludos al sol. después realizábamos diversas posturas de equilibrio, de torsión, estiramientos... las posturas de inversión eran más avanzadas, y aquellos alumnos que llevaran poco tiempo o que tuvieran algún tipo de dolencia, hacían otras posturas más suaves en sustitución. en las viñetas anteriores, vemos a esther y a tintín practicando la postura sobre la cabeza. ;)

el equilibrio era lo que peor se me daba. por ejemplo, en la postura del árbol no aguantaba nada, a la mínima me tambaleaba y me caía. en cambio, en las posturas de inversión -sobre la espalda, sobre la cabeza y otra que la profesora llamaba ‘caminar por la pared’- aguantaba muchísimo. la profe me decía “chema, baja ya, hombre!”. ^_^

en la relajación final, rara vez conseguía dejar la mente en blanco. excepto en una época en la que estaba muy cansado por los horarios que tenía, y de tan en blanco que dejaba la mente, me quedaba dormido. :P creo que eso también me pasaría ahora, ya que todos los días doy largas caminatas para ir a las casas de mis alumn@s. el tema de la facilidad o dificultad para conciliar el sueño según las circunstancias, me daría para otra entrada...

nuestra amiga jana también se ha sentido atraída por el mundo del yoga, pero temo que sus métodos sean demasiado innovadores. :O

ah, se me olvidaba comentar que en yoga nos recomendaban quitarnos los calcetines, ya que éstos se adhieren a la esterilla, de manera que el pie se desliza por dentro del calcetín, y eso es muy engorroso para algunas posturas. con lo cual, quien tuviera pudor en enseñar los pies, pronto lo perdía. ;) hace cosa de año y medio grabé un vídeo muy tonto, sobre maneras originales de quitarse los calcetines en yoga... o en lo que no sea yoga. ^_^

Comentarios